
Islandia · La vuelta completa a la isla
Islandia al completo, día a día
Diez días dando la vuelta entera a Islandia por la Ring Road: Snæfellsnes, el norte volcánico, los fiordos del este, los glaciares del sur y el Círculo Dorado.
Este es el recorrido completo de nuestra vuelta a Islandia, contado día a día: por dónde pasamos, qué se ve cada jornada y por qué está montado así. Se opera de mayo a octubre, y el mes cambia bastante lo que vas a encontrarte: en mayo y junio la noche casi no llega, y a partir de mediados de agosto las noches ya se oscurecen lo suficiente para que pueda verse una aurora. Y un aviso antes de empezar: según la fecha, la vuelta se hace en un sentido o en el contrario.
- Duración
- 10 días / 9 noches
- Grupo
- Máximo 8 viajeros
- Recorrido
- Vuelta completa por la Ring Road
- Temporada
- De mayo a octubre
Itinerario de ejemplo. El orden de las jornadas y las actividades pueden variar según la meteorología, el estado de las carreteras y el criterio del guía.

Léelo antes que nada
La misma vuelta, en los dos sentidos
Islandia es un círculo, y un círculo se puede recorrer en dos direcciones. Según la fecha, unas salidas dan la vuelta en el sentido de las agujas del reloj y otras al contrario. Depende de cómo encajen los vuelos y los alojamientos esa semana. El viaje es el mismo: cambia el orden, no lo que se ve.
Lo que no cambia nunca es el principio y el final. Se aterriza en Keflavík, el segundo día se dedica siempre a la península de Snæfellsnes, y los dos últimos días son siempre Reikiavik y el regreso. Lo que se invierte es el bloque de en medio, los días 3 al 9.
En el sentido horario se sube primero al norte —Akureyri, el lago Mývatn— y se baja después por los fiordos del este, Höfn, la costa sur y el Círculo Dorado. En el sentido contrario se hace exactamente al revés: primero el Círculo Dorado y el sur, luego Höfn y los fiordos del este, y el norte al final, bajando a Reikiavik desde Akureyri.
Aquí lo contamos en el sentido horario. Si tu salida va al contrario, los días centrales te llegarán en el orden inverso, y el Círculo Dorado, en vez de ser la penúltima jornada, será una de las primeras. En tu confirmación de reserva verás el sentido exacto de tu fecha.
- Días 1 y 2
- Iguales en los dos sentidos
- Días 3 a 9
- Se invierten según la fecha
- Día 10
- Siempre regreso desde Reikiavik
- El sentido
- En tu confirmación de reserva

De mayo a octubre
Aquí la que manda es la luz
Reikiavik está en el paralelo 64, justo por debajo del Círculo Polar Ártico. No hay sol de medianoche estricto —el sol llega a ponerse—, pero en junio lo hace pasada la medianoche y vuelve a salir sobre las tres de la mañana, y entre medias no llega a oscurecer: el cielo se queda en un crepúsculo azul que dura toda la noche. En mayo, junio y julio se conduce con luz a cualquier hora, y los días dan muchísimo de sí.
Desde mediados de agosto la cosa cambia. Las noches empiezan a ganar oscuridad real y, a partir de ahí, si el cielo está despejado y la actividad acompaña, puede aparecer una aurora. En septiembre y octubre las noches ya son largas y la probabilidad sube bastante. Que quede claro: este no es un viaje de caza de auroras —para eso está nuestro viaje de invierno—, sino una vuelta a la isla que, en las salidas del final de la temporada, puede regalártela.
El calendario también decide qué fauna vas a ver. El frailecillo anida en los acantilados islandeses de mayo a finales de agosto y después se va al mar abierto, donde pasa el invierno sin tocar tierra. Las ballenas jorobadas son más frecuentes en los meses de verano, que es cuando el safari tiene sentido. Y el verde del musgo y de los prados, que es lo que hace que Islandia en verano no se parezca en nada a Islandia en invierno, aguanta hasta bien entrado septiembre y luego vira a ocres.
En cuanto al tiempo: la costa sur es más cálida, húmeda y ventosa que la del norte, y el interior es lo más frío de la isla. Aquí un día puede empezar con sol, llover a media mañana y despejar por la tarde. No es mala suerte, es el Atlántico norte.
- Mayo – julio
- Noches sin oscuridad
- Desde mediados de agosto
- Ya puede haber auroras
- Mayo – finales de agosto
- Temporada de frailecillos
- Verano
- Mejor época de ballenas

El territorio
1.322 kilómetros alrededor de una isla
La Hringvegur, la carretera nacional 1, rodea Islandia entera en 1.322 kilómetros. Es la columna vertebral del país y es también este viaje: diez días para cerrar el círculo sin repetir carretera y sin ir con prisa.
No es una carretera antigua. El anillo no se cerró hasta 1974, cuando por fin se puenteó el Skeiðarársandur, la enorme llanura de arena glaciar del sureste por la que bajan riadas de deshielo cuando hay actividad volcánica bajo el hielo. Hasta ese año, para ir de Reikiavik a Höfn había que dar la vuelta por el norte. En 1996 una de esas riadas, salida del volcán Grímsvötn, se llevó por delante parte de aquellos puentes en cuestión de horas.
Los 103.000 km² que rodea esa carretera son sobre todo territorio vacío: unos 390.000 habitantes en toda la isla, la mayoría concentrados en el suroeste, y más ovejas que personas. Tres cuartas partes del país son áridas. Los bosques que había cuando llegaron los primeros colonos en el siglo IX se talaron para leña y madera, el suelo se erosionó y hoy apenas quedan abedules pequeños en unas pocas reservas. De ahí ese paisaje de horizonte limpio en el que no hay nada que tape la vista.
El reparto de las jornadas no es uniforme: los tramos más largos están en el norte, entre Snæfellsnes y Akureyri y entre Mývatn y los fiordos del este, donde hay mucha distancia entre pueblos. En el sur, en cambio, las paradas se suceden cada pocos kilómetros.
- Ring Road
- 1.322 km, carretera nacional 1
- Cerrada en
- 1974, el último tramo
- Superficie
- 103.000 km²
- Habitantes
- Unos 390.000 en toda la isla

Llegada a Keflavík
Aterrizar sobre un campo de lava
- Día
- 1 de 10
Nuestro guía acompañante está esperando a la llegada. Lo primero que se ve desde la ventanilla al aterrizar no es hierba: es la península de Reykjanes, un campo de lava negra cubierto de musgo gris que se extiende hasta el mar. Es la única parte de Islandia donde la dorsal mesoatlántica —la grieta por la que las placas americana y euroasiática se separan unos dos centímetros al año— sale del océano y cruza tierra firme.
El aeropuerto está a unos 45 minutos de Reikiavik. Según a qué hora aterrice tu vuelo, la primera noche se hace cerca del aeropuerto o ya en la ciudad: si el vuelo llega tarde, no tiene sentido meter una hora de carretera antes de dormir.
Si el horario da margen, Reikiavik se recorre a pie sin problema. La capital más septentrional del mundo se llama literalmente «bahía humeante» por el vapor que Ingólfur Arnarson vio salir de las fuentes termales al desembarcar en el año 874. Aquel vapor sigue ahí: hoy prácticamente todo el país se calienta y se ilumina con energía geotérmica e hidroeléctrica.
Curiosidades
- Keflavík está a 45 minutos de Reikiavik: cinco si se duerme junto al aeropuerto, unos sesenta si se duerme en la ciudad.
- Reikiavik significa «bahía del humo», por el vapor de las fuentes termales que vio el primer colono en el año 874.
- Reykjanes es el único tramo de Islandia donde la dorsal mesoatlántica se puede cruzar andando.

Keflavík → Snæfellsnes
Islandia en miniatura
- Día
- 2 de 10
Salimos hacia el oeste, a la península de Snæfellsnes, que se ganó el apodo de «Islandia en miniatura» porque reúne en setenta kilómetros de lengua de tierra casi todo lo que la isla tiene repartido: un glaciar sobre un volcán, campos de lava, acantilados de basalto, playas de arena negra y dorada, pueblos pesqueros y cráteres.
El glaciar que corona la península es el Snæfellsjökull, y es el motivo por el que a Julio Verne le sonaba Islandia: en «Viaje al centro de la Tierra», la entrada al interior del planeta está en su cráter. El parque nacional que lleva su nombre es el único de Islandia que llega hasta el mar.
Recorremos los acantilados de Arnarstapi, donde el basalto está perforado de arcos y chimeneas por las que el mar entra y revienta, y la playa de Ytri Tunga, una de las pocas de arena clara del país y un sitio fiable para ver focas tumbadas en las rocas.
Y está Kirkjufell, «la montaña iglesia»: 463 metros de roca con forma de punta de flecha, la montaña que salió en «Juego de Tronos» y probablemente la más fotografiada de Islandia. La foto clásica se hace desde la cascada de al lado, la Kirkjufellsfoss.
Curiosidades
- El volcán Snæfellsjökull es el escenario que Julio Verne eligió como entrada al centro de la Tierra.
- Kirkjufell es la montaña con forma de punta de flecha de Juego de Tronos, y mide 463 metros.
- En la playa de Ytri Tunga suele haber focas descansando sobre las rocas.

Snæfellsnes → Akureyri
El troll que no llegó a tiempo
- Día
- 3 de 10
Es una de las jornadas largas del viaje, y se nota en el paisaje: dejamos atrás los acantilados volcánicos y el Snæfellsjökull y tomamos dirección este, atravesando pueblos pesqueros diminutos y campos de lava cubiertos de musgo. Los acantilados dan paso a llanuras onduladas y a carreteras que van pegadas al Atlántico.
A mitad de camino, asomándose desde la costa, está Hvítserkur: quince metros de roca basáltica clavados en el mar, con dos arcos que le dan aspecto de animal bebiendo. La leyenda dice que era un troll que se quedó fuera al amanecer y el sol lo petrificó. Hay quien ve un dragón y quien ve un elefante; en todo caso, lo sujetan con hormigón en la base para que el mar no acabe el trabajo.
A medida que nos acercamos a Akureyri, el terreno se vuelve más verde y montañoso, y aparece el Eyjafjörður, el fiordo más largo de Islandia: sesenta kilómetros de agua entre montañas que llevan nieve hasta bien entrado el verano.
Akureyri es la segunda ciudad del país, aunque con menos de veinte mil habitantes la palabra «ciudad» hay que cogerla con pinzas. Tiene un detalle que dice mucho del sitio: el jardín botánico más septentrional del mundo, con más de siete mil especies, muchas de las cuales no tendrían por qué crecer a esta latitud y sin embargo crecen.
Curiosidades
- Hvítserkur mide 15 metros y la leyenda dice que es un troll al que pilló el amanecer.
- El Eyjafjörður es el fiordo más largo de Islandia, con unos 60 kilómetros.
- El jardín botánico de Akureyri, el Lystigarðurinn, es el más al norte del mundo: más de 7.000 especies.

Akureyri → zona del lago Mývatn
Barro hirviendo y ballenas
- Día
- 4 de 10
Dejamos el ritmo de ciudad de Akureyri y nos metemos en la atmósfera volcánica del lago Mývatn. En este tramo la carretera cruza el río Skjálfandafljót justo por Goðafoss, «la cascada de los dioses»: el nombre viene del año 1000, cuando el portavoz de la ley Þorgeir Ljósvetningagoði declaró el cristianismo como religión de Islandia y, según la crónica, tiró al agua las figuras de los dioses nórdicos.
Mývatn significa literalmente «lago de los mosquitos», y no es una metáfora: en verano hay nubes de mosquitos no picadores sobre el agua, que son justamente los que alimentan a la barbaridad de aves acuáticas que anidan aquí. Alrededor del lago hay pseudocráteres, cuevas de lava, campos de fumarolas y aguas termales, todo en muy pocos kilómetros.
Lo más marciano es Hverir, al pie del monte Námafjall: un campo de solfataras donde el suelo está teñido de ocres y naranjas, las charcas de barro gris hierven a borbotones y el vapor sale silbando por las grietas. Huele intensamente a azufre y no crece absolutamente nada. Es el sitio del viaje que menos se parece a la Tierra.
En temporada hay opción de salir al safari de ballenas. La jorobada es la más frecuente en estas aguas, sobre todo en los meses de verano, y es también la más espectacular: es la que salta entera fuera del agua y la que golpea la superficie con las aletas.
Curiosidades
- Mývatn significa «lago de los mosquitos»: son mosquitos que no pican, y son la base alimenticia de sus aves.
- En Hverir el barro hierve en superficie y el suelo está teñido de ocre por el azufre.
- Goðafoss se llama «cascada de los dioses» porque allí se tiraron al agua las figuras de los dioses nórdicos hacia el año 1000.

Mývatn → fiordos del este
La cascada más potente de Europa y un cañón que no existía
- Día
- 5 de 10
La mañana se va en la zona geotérmica de Mývatn, y después la Ring Road nos lleva hacia el este. En el camino nos desviamos a Dettifoss, la cascada más potente de Europa: cien metros de ancho, cuarenta y cuatro de caída y un caudal que llega a los 193 m³ por segundo. No es la más alta ni la más bonita; es la que hace temblar el suelo bajo los pies y levanta una nube de vapor que se ve desde lejos. Ridley Scott la usó para abrir «Prometheus».
La segunda parada es un sitio que hace veinte años nadie podía ver. El cañón de Stuðlagil es una garganta de columnas de basalto hexagonales de las que solo asomaba la parte alta: el río Jökla, cargado de sedimento glaciar, iba tan crecido y tan marrón que las tapaba. Cuando la presa de Kárahnjúkar entró en funcionamiento a finales de la década de 2000 y se quedó con buena parte de ese caudal, el nivel bajó varios metros, el agua perdió el sedimento y apareció esto: paredes de columnas verticales y un río turquesa intenso corriendo entre ellas.
Dormimos ya en el este, cerca del cañón. Es la parte menos transitada del viaje, y se nota en la carretera: cada vez se cruzan menos coches.
Curiosidades
- Dettifoss es la cascada más potente de Europa: 100 metros de ancho, 44 de caída y hasta 193 m³ de agua por segundo.
- El cañón de Stuðlagil estuvo oculto bajo el agua hasta que una presa redujo el caudal del río Jökla.
- El turquesa del Jökla viene de los sedimentos glaciares y minerales que arrastra.

Fiordos del este → Höfn
Renos, pueblos pesqueros y una montaña de gabro
- Día
- 6 de 10
Los fiordos del este son la zona menos visitada de Islandia y una de las más espectaculares. La carretera serpentea entre acantilados y bahías solitarias, entra y sale de cada fiordo y va encadenando pueblos pesqueros de doscientos o trescientos habitantes, como Djúpivogur, con las montañas cayendo directamente al agua. El contraste entre el verde de los fiordos y la aridez brutal del interior es constante.
Es también el único sitio de Islandia donde se ven renos salvajes. Se introdujeron desde Noruega en el siglo XVIII con la idea de extenderlos por todo el país; en el resto no prosperaron y en el este sí, y hoy hay varios miles pastando en estas laderas. No son pastoreados como los de Laponia: aquí son animales libres.
Antes de llegar a Höfn paramos en Stokksnes, que es la foto de portada de medio Islandia sin que casi nadie sepa su nombre. Lo que se ve es el Vestrahorn: una mole de gabro y granófiro de 454 metros —roca oscura, mucho más antigua que el basalto de alrededor— levantándose sobre dunas de arena negra con matojos de hierba. Cuando la marea baja y deja la arena mojada, la montaña se refleja entera.
Al lado hay un poblado vikingo de madera que parece una reconstrucción histórica y no lo es: se construyó como decorado para una película que nunca llegó a rodarse, y ahí sigue.
Curiosidades
- Los fiordos del este son el único lugar de Islandia con renos salvajes: se introdujeron en el siglo XVIII.
- El Vestrahorn no es basalto, sino gabro: roca mucho más antigua y oscura que el resto de la isla.
- El poblado vikingo de Stokksnes es el decorado de una película que nunca se rodó.

Höfn → sur de Islandia
Navegar entre icebergs
- Día
- 7 de 10
Unos 250 kilómetros de carretera, y casi todos pegados al hielo. Estamos en territorio del Vatnajökull, el glaciar más grande de Europa: cubre un 8% de Islandia y en algunos puntos tiene casi un kilómetro de espesor. Debajo hay volcanes activos, y esa combinación de hielo y fuego es la que provoca las riadas de deshielo que arrasaron los puentes de la Ring Road en 1996.
La parada principal del día es la laguna glaciar de Jökulsárlón, donde navegamos entre los icebergs. Conviene saber que esta laguna no existía hace un siglo: empezó a formarse hacia 1935, cuando la lengua del Breiðamerkurjökull comenzó a retroceder y dejó atrás un hueco que se fue llenando de agua. Ha crecido tanto que hoy es el lago más profundo del país, con más de 240 metros. Los bloques de hielo flotan en azul, blanco y negro —las vetas oscuras son ceniza volcánica atrapada hace siglos— y tardan años en salir al mar.

A doscientos metros, cruzando la carretera, está la playa de los Diamantes: los icebergs que consiguen llegar al océano vuelven varados a la orilla y se quedan fundiéndose sobre la arena negra. No hay dos días iguales.
Seguimos hacia el oeste parando en el parque nacional de Skaftafell y en el cañón de Fjaðrárgljúfur, dos kilómetros de garganta serpenteante con paredes de cien metros; estuvo cerrado un tiempo porque un videoclip de Justin Bieber lo llenó de gente y el musgo del borde no lo aguantaba.
Cruzamos también Eldhraun, un mar de lava cubierto de musgo que parece un paisaje amable y tiene detrás la historia más oscura del país: lo dejó la erupción del Laki de 1783, la mayor colada de lava documentada de la historia. La ceniza y los gases mataron al ganado, provocaron una hambruna que se llevó por delante a una quinta parte de la población islandesa y enfriaron media Europa durante meses.
Curiosidades
- El Vatnajökull cubre el 8% de Islandia y es el glaciar más grande de Europa.
- Jökulsárlón empezó a formarse hacia 1935 y ya es el lago más profundo de Islandia: más de 240 metros.
- Los campos de lava de Eldhraun los dejó la erupción del Laki de 1783, la mayor colada documentada de la historia.

Sur de Islandia → Círculo Dorado
Arena negra, cascadas y trolls petrificados
- Día
- 8 de 10
Día de contrastes y de poca carretera —unos 145 kilómetros en total—, porque aquí las paradas se suceden cada pocos minutos. Empezamos en las playas de arena negra de Vík, el pueblo más al sur de Islandia, y en los acantilados de Dyrhólaey, un arco de roca de 120 metros sobre el mar que de mayo a finales de agosto está lleno de frailecillos anidando en las grietas. Después se van al mar abierto y no vuelven a pisar tierra hasta la primavera siguiente.
En Reynisfjara, la playa de al lado, la pared del acantilado es un muro de columnas de basalto hexagonales apiladas como los tubos de un órgano, y mar adentro se levantan los farallones de Reynisdrangar. La leyenda dice que eran dos trolls que intentaban arrastrar un barco a tierra y se quedaron de piedra al amanecer. Un aviso serio, y no folclórico: esta playa tiene olas que suben mucho más de lo que parece y arrastran hacia dentro. Aquí nadie se acerca al agua.


El sur es la parte más verde de Islandia y la que concentra las cascadas más famosas del país. Skógafoss cae en un solo salto de sesenta metros y levanta tanta agua pulverizada que con sol casi siempre tiene un arcoíris delante; la leyenda dice que un vikingo escondió un cofre con su tesoro detrás de la cortina de agua. Seljalandsfoss tiene la particularidad de que se puede rodear por detrás y verla desde dentro —se sale empapado, no hay otra manera—.
Por encima de todo eso asoma el Eyjafjallajökull, el volcán bajo el glaciar que en 2010 dejó en tierra a más de diez millones de pasajeros en Europa y enseñó al continente entero a no pronunciar su nombre. Y entre parada y parada nos metemos en sitios donde no llegan los autobuses grandes, que en esta zona del país es medio viaje.
Curiosidades
- Skógafoss cae 60 metros de un solo salto; la leyenda dice que hay un tesoro vikingo escondido detrás.
- Seljalandsfoss se puede rodear por detrás, y el frailecillo anida en Dyrhólaey de mayo a finales de agosto.
- Los farallones de Reynisdrangar son, según la leyenda, dos trolls petrificados al amanecer.

Círculo Dorado → Reikiavik
Un parlamento, un géiser y la mujer que salvó Gullfoss
- Día
- 9 de 10
El Círculo Dorado es la ruta más visitada del país y son tres paradas que están a menos de una hora unas de otras. La primera es Þingvellir, y es el sitio con más historia de Islandia: aquí se reunía el Alþingi desde el año 930, lo que lo convierte en el parlamento más antiguo del mundo todavía en funcionamiento, y aquí se proclamó la república en 1944. Además es una grieta: el valle es el punto donde las placas americana y euroasiática se están separando, y se camina por el fondo de la falla, entre paredes de roca.
La segunda es el campo geotérmico de Geysir, que le ha dado el nombre a todos los géiseres del mundo. El Geysir original lleva dormido desde principios del siglo XX y apenas despierta, pero justo al lado está Strokkur, que erupciona cada cuatro a ocho minutos lanzando una columna de agua hirviendo de quince a veinte metros. Se queda uno esperando más rato del que tenía pensado.

La tercera es Gullfoss, «la cascada dorada»: dos saltos de once y veintiún metros que caen en ángulo dentro de un cañón, de forma que desde el mirador parece que el río desaparece dentro de la tierra. Y tiene una historia que merece contarse. A principios del siglo XX se quiso construir una hidroeléctrica que la habría anegado; Sigríður Tómasdóttir, hija del dueño de las tierras, recorrió a pie los más de cien kilómetros hasta Reikiavik para pelearlo y llegó a amenazar con tirarse a la cascada. El proyecto se cayó. Hay una placa con su cara al borde del cañón.
El día se cierra en una de las lagunas termales de la zona, que es la forma islandesa de terminar una jornada larga, y con la llegada a Reikiavik.
Curiosidades
- En Þingvellir se reunía el Alþingi desde el año 930: el parlamento más antiguo del mundo en funcionamiento.
- El géiser Geysir, que dio nombre a todos los demás, está dormido desde principios del siglo XX; el que erupciona es Strokkur, cada 4-8 minutos.
- Gullfoss se salvó de una hidroeléctrica porque Sigríður Tómasdóttir amenazó con tirarse a ella.

Reikiavik → regreso
La capital más al norte del mundo
- Día
- 10 de 10
Día de regreso. Según a qué hora salga el vuelo, queda tiempo para seguir viendo la capital: la Hallgrímskirkja, la iglesia de hormigón de setenta y cuatro metros cuyas columnas imitan las formaciones de basalto que llevamos diez días viendo; el Harpa, la sala de conciertos con la fachada de paneles de vidrio hexagonales; el puerto viejo; y las calles de casas bajas con las chapas pintadas de colores que hacen que Reikiavik se reconozca desde el aire.
Para quien quiera cerrar el viaje con algo que contar en casa, está el hákarl: tiburón de Groenlandia curado durante meses. La carne de este tiburón es tóxica en fresco porque tiene urea y óxido de trimetilamina, así que hay que fermentarla y secarla para poder comerla. En Islandia se considera un manjar. La cara de quien lo prueba por primera vez suele decir otra cosa.
Traslado al aeropuerto según el horario del vuelo.
Curiosidades
- Reikiavik es la capital más septentrional del mundo, con poco más de 130.000 habitantes.
- Las columnas de la Hallgrímskirkja imitan las formaciones de basalto del país.
- El hákarl se fermenta durante meses porque la carne del tiburón de Groenlandia es tóxica en fresco.
La vuelta, sobre el mapa
El recorrido en sentido horario, que es el que cuenta esta página: Keflavík, Snæfellsnes, Akureyri, Mývatn, los fiordos del este, Höfn, la costa sur, el Círculo Dorado y Reikiavik. Si tu salida va en el sentido contrario, el orden de las paradas centrales se invierte, pero el círculo es exactamente el mismo.

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